En ZOA, la cocina comienza donde la tierra se encuentra con el mar. Una cocina arraigada en el huerto propio del hotel, abastecida cada mañana por pescadores locales, moldeada por productores orgánicos y artesanos de la región, y elevada a través de colaboraciones con algunas de las voces culinarias más celebradas de Oaxaca. Cada comida aquí existe en sus propios términos: desde un desayuno costero sin prisa hasta un menú de degustación íntimo maridado con catas de mezcal y vino que llevan a la mesa la profundidad total de la gastronomía oaxaqueña. El tipo de cocina que gana reconocimiento no por seguir tendencias, sino por negarse a abandonar su lugar de origen.
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Durante más de 15 años, nuestro chef ha cautivado a los huéspedes con creaciones originales que capturan la esencia de la cocina del Pacífico mexicano: platillos que nutren tanto como deleitan, y un estilo que ofrece algo nuevo cada día. Dedicado a realzar los increíbles sabores de esta costa, su toque especial reside en combinar ingredientes locales de maneras que se sienten a la vez sorprendentes e inevitables.
Cada mañana, visita personalmente el puerto más cercano para seleccionarla captura más fresca del día. De regreso en el hotel, el huerto ya espera: hierbas frescas, verduras y productos de temporada cosechados y listos para ser transformados por sus manos en algo que vale la pena reunirse a disfrutar.
Combinando la captura del día con verduras locales, frutas y condimentos elaborados por artesanos de la región, el resultado es una explosión de sabores auténticos que capturan la esencia del Pacífico mexicano: honesta, costera y auténtica.
Utilizando solo el pescado y marisco más fresco de la "Pesca del Día", una amplia variedad de verduras, frutas y condimentos locales elaborados por artesanos de la región, el resultado es una explosión de sabores auténticos que capturan la esencia del Pacífico mexicano.

Todo en nuestra cocina se elabora con esmero y a mano: desde pan recién horneado y coloridas tortillas de maíz hasta refrescante té helado preparado con hojas de nuestro propio árbol de moringa. Nuestros platillos se complementan con helados y pasteles artesanales que capturan la esencia de la frescura y la dulzura en cada bocado.


Durante más de 13 años, nuestros chefs han cautivado a nuestros huéspedes con creaciones originales que aprovechan al máximo cada temporada, transformando ingredientes frescos en delicias que nutren el alma.
